sábado, 2 de diciembre de 2017

RADIO: EXPRESIVA Y EMOTIVA: ARTÍSTICA


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El hombre es un ser social y acústico por naturaleza. Antes de la palabra o el lenguaje propiamente dicho, la comunicación se manifestaba por sonidos guturales, que expresaban lo que el hombre hacía, sentía, y deseaba, haciendo de esta una representación simbólica de interrelación con el entorno. El lenguaje vino después, para estructurar, hacer trascendente la comunicación y para convertirse netamente en una experiencia humana. Es así que la voz y la palabra juegan un papel muy importante en la historia de la sociedad. Pero esto no queda ahí, hay otro elemento que vino a darle un matiz esencial a los componentes que ya se tenía, estamos hablando de la música, potente resonador universal que junto con la voz y la palabra serán la combinación perfecta para poder llegar a las audiencias, utilizando la radio como vehículo de contenidos acústicos, despertando todos los sentidos (multisensorialidad), captando la atención e impresionando, en los dos hemisferios del ser humano: racional y afectivo.

A medida que pasa el tiempo existen muchos elementos que se van incorporando para hacer más exquisito un discurso radiofónico como la diversidad musical, los efectos sonoros, los silencios, los recursos lingüísticos, la intensidad de la voz, entre otros, que conforman un ensamble armonioso para la elaboración de un texto sonoro, que más que un sencillo producto final puede considerarse también una producción artística, pues así como un pintor toma su lienzo y distribuye los elementos que conforman su obra, con la finalidad de expresar emociones, del mismo modo también un comunicador radiofónico utiliza diversos recursos estilísticos y lingüísticos para llegar a las audiencias y manifestarles emociones que es una de las principales reglas del arte, por ende la radio está en toda la capacidad de poseer una concepción artística.

La persona que está delante de un micrófono, me refiero a un comunicador radiofónico, es la persona que habla, que emite mensajes, opina, informa, educa, entretiene, utilizando un recurso primordial, esencial, y base de todo discurso radial, la voz, la cual debe mantener bien cuidada ya que es la principal herramienta de su trabajo, que intrínsecamente se define como un soporte en donde se construye un primer piso haciendo referencia a la palabra, y es esta íntima relación y vinculación entre ambas (la voz y la palabra) lo que permite la construcción del lenguaje radiofónico, que se manifiesta cuando se codifica un mensaje, se realiza esa doble operación de selección y combinación,  sintácticas y léxicas expresando y describiendo una realidad completa, para que el texto pueda poseer valor estético que lo convierte en obra de arte, transmitida a través de la radio al oyente.
“La regla de las reglas es gustar”, y para que esto llegue a concretarse el discurso radiofónico tiene que tener necesariamente matices que adornan y acompañan el mensaje, para que este pueda ser percibido por la audiencia de manera agradable, placentera y hermosa, pues aquí estamos hablando de lo armónico que resulta la combinación de voces en una secuencia para la construcción de un mensaje sonoro y esto tiene que estar supeditado a la intencionalidad comunicacional que se quiera despertar en los oyentes.
A ello se suma otro recurso que sin duda alguna no puede mantenerse aislada, la música,  que tiene la función poética de servir en la radio para describir, sin palabras, el lugar, el tiempo, el estado de ánimo, las condiciones sociales y la idiosincrasia de la cultura de los pueblos. Este componente del discurso radiofónico es una antiquísima manifestación artística por excelencia y de presencia prácticamente universal, asimismo, se ha desarrollado de una manera ilimitada en un sinnúmero de géneros, como expresión cultural e histórica, y además, por sus características intrínsecas como hecho artístico, se hace presente también en la radio.
 Existe otro componente que quizá por sí solo no tendría una connotación estética completa, pero sirve como complemento dentro del texto sonoro, estamos hablando del ritmo que según Balsebre es la repetición periódica de un mismo elemento acústico.
Para incrementar el poder comunicacional, el poder de emotividad y de expresión que se consigue a través de la radio, los códigos estéticos de la música, la voz, la palabra y la armonía se enriquecen con los efectos sonoros, que son aquellos sonidos tanto naturales como artificiales, que, de manera articulada y gracias a su verosimilitud y su correcta utilización, permiten evocar el espacio real o imaginario a través de los ambientes y atmósferas sonoras.

Todos los recursos del lenguaje radiofónico antes mencionados, construyen una percepción en el oyente con respecto a la emisora, pues es en definitiva lo que le da personalidad o un rostro para que pueda ser identificada y en lo que puede resultar como agradable o desagradable, o que pueda gustar o no. Y es que la radio posee un carácter artístico ya que la mezcla de todos los componentes del lenguaje radiofónico hacen del discurso una obra de arte, y así como existe una estética cinematográfica y teatral, también existe una estética radiofónica, de esta manera como lo afirma Lidia Camacho “la radio es dueña de un lenguaje singular cuya formulación puede tener una intencionalidad artística”.

La voz, la palabra, los sonidos, la música, y todo lo que trae consigo el lenguaje radiofónico, unida a la capacidad de transmitir y expresar emociones llegando a las audiencias de manera asertiva despertando la imaginación que por un momento estaba dormida, y hasta lograr que todos los sentidos se involucren en la intención comunicacional, a esto nosotros llamamos arte. Y es que la radio en su esencia se convierte en: expresiva, emotiva y artística.

ENTREVISTAS







DIÁLOGO

miércoles, 8 de noviembre de 2017

RADIO COMUNITARIA Y LA CONSTRUCCIÓN DE CIUDADANÍA

RESUMEN:
La radio comunitaria se establece como una vía de ejercicio y  espacio para la construcción de ciudadanía, privilegiando de voz a quienes normalmente no acceden a los medios masivos y comerciales; es decir democratizando la palabra. Asimismo nos acerca a la libertad de expresión, a la  justicia y a los derechos de todos los hombres, mujeres y niños. Entendida de esta manera la radio comunitaria impulsa la participación de los ciudadanos e intenta comprender y construir a partir de lo colectivo, logrando convencer que el verdadero héroe no es una sola persona, sino la unión de esfuerzos y la cooperación mutua. En el presente artículo precisamente centraremos la información en el estudio de las radios comunitarias involucradas a través de la comunicación en las experiencias, en el conocimiento de audiencias y en su relación con el ejercicio de libertad de expresión, democracia, participación, responsabilidad social  y desarrollo.

PALABRAS CLAVE: comunicación, democracia, participación, ciudadanía, radio comunitaria, libertad de expresión, desarrollo.



Actualmente estudiar las experiencias de radios comunitarias, implica no solo comprender que son modos de expresión y comunicación ciudadana, sino que la comunicación involucra procesos de interacción en una dimensión central y constitutiva de las actividades de la sociedad, es decir la vida cotidiana, las dinámicas sociales, culturales, las sensibilidades y las identidades colectivas. Cuando hablamos de ciudadanía desde el punto de vista comunicacional, estamos estableciendo la participación activa en la conformación de la sociedad por medio del debate y las decisiones públicas, es decir los ciudadanos deben incorporarse a la vigilancia y al diseño de las instituciones públicas, creando vínculos, participando y conversando. Por ende la comunicación se constituye entonces como un eje fundamental para las relaciones humanas, la participación ciudadana y la construcción de la democracia. Podría sonar ambicioso pretender construir ciudadanía utilizando solamente la radio, sin embargo este medio conserva su condición de actor social principal y central ligado al surgimiento de los movimientos sociales populares y se ha mostrado capaz de articular diferentes intereses populares y de servir como medio de expresión de demandas o necesidades sociales. “La radio da palabra a las personas y además la airea hasta convertirla en opinión pública.”(Merayo, 2009)

Muchos de ustedes se preguntaran por qué relacionamos la radio comunitaria con la construcción de la ciudadanía, pues bien, esta se constituye con un perfil y objetivos específicos mostrando de esta manera la diversidad y la riqueza encontrada en los diferentes sectores y movimientos sociales, cuyo objetivo es buscar y defender la legalidad de la democracia y mantener las tribunas abiertas para debatir los asuntos públicos que a la sociedad le son propios. Por consiguiente podemos precisar que los sellos fundamentales de este tipo de radio son el servicio público sin fines de lucro y la construcción ciudadana propiamente dicha. . Además, construir ciudadanía es favorecer la participación activa de la gente en la edificación y transformación de la sociedad en la que viven conforme a sus necesidades e intereses. Lo anterior implica la conducción a un entorno democrático favorable en el cual las personas, tanto individual como colectivamente, puedan ampliar y desarrollar sus capacidades. De este modo, se amplían sus opciones y oportunidades para acceder a mejores condiciones de vida, donde ellos son los principales protagonistas y beneficiarios.


El interés de la ciudadanía para impulsar espacios propios para opinar y expresar sus ideas habla de un avance democrático en los países que tienen la iniciativa de propiciar las radios comunitarias, además de un entendimiento acerca de la importancia del desarrollo integral, equitativo y justo, y de la promoción de una cultura política de respeto y tolerancia, donde la sociedad participa, opina y genera propuestas interesantes corresponsables.
Además estas radios populares, alternativas, ciudadanas y participativas, como también se le conoce a las radios comunitarias están orientadas a difundir programas de interés social para los diferentes sectores de la comunidad vinculada a la realidad local, no tiene fines lucrativos, contribuye a ampliar la ciudadanía, a democratizar la información, a mejorar la educación informal y el nivel cultural de los receptores sobre temas directamente relacionados con sus vidas.

El consumo mediático se nos plantea como un interesante camino que nos puede llevar al mejor conocimiento de las audiencias y, a partir de ahí, al diseño de políticas y estrategias comunicacionales que respondan a las necesidades y expectativas de los públicos, pero también a la misión que perseguimos como institución comunicativa.
Ahora bien para que esta construcción se realice de una forma efectiva uno de los aspectos que no debemos dejar de mencionar es el estudio de las audiencias, el conocimiento y el reconocimiento de las mismas; para la elaboración de buenos contenidos y programas. Las diversas formas de participación de los oyentes se encaminan de acuerdo con los radialistas y reporteros populares a alimentar y mejorar la producción y la programación de las emisoras y a elaborar programas según las necesidades de los oyentes. Con su participación los receptores también dan a conocer libre y espontáneamente noticias y opiniones de hechos sobre la vida real de diversos sectores de la población. Todos estos factores dan mayor credibilidad a las radios populares frente a sus destinatarios. De este modo, no sólo debemos considerar la audiencia como el punto de partida y de llegada de nuestro trabajo comunicacional, sino que es crucial tomar en cuenta que está integrada por ciudadanos, con Derechos Humanos que exigir y responsabilidades que cumplir. Una ciudadanía comunicativa que se forma y desarrolla a partir de la apropiación y uso de los discursos de los medios, en este caso de la radio comunitaria.

Y es que para hacer radio comunitaria, no solamente necesitas de buenas intenciones, indudablemente es un buen principio, pero no basta; principalmente porque vivimos en un país donde prima la corrupción y las posibilidades de que estas radios consigan una frecuencia es mínima por no decir, imposible. Afortunadamente existen otros organismos que si apuestan y contribuyen por una mejora de la sociedad y asumen el compromiso de contribuir con el desarrollo, defendiendo los Derechos Humanos y protegiendo la diversidad cultural.




CONCLUSIÓN: 
Finalmente, para los comunicadores de hoy es un gran reto iniciar y mantener un proyecto de radio comunitaria, pero no podemos resignarnos a escuchar siempre de lo mismo, contenidos y programas paupérrimos en donde la miseria y la ignorancia nos consume, basta de poner excusas para contribuir con el desarrollo,  el cambio se genera en nosotros mismos, y como comunicadores tenemos que asumir el compromiso y la responsabilidad social con nuestro país, siendo generadores de opinión, fomentando los procesos de participación ciudadana, cooperando para la construcción de la misma manteniendo y estimulando la cultura política de que todos los seres humanos son libres e iguales ante la ley, y tienen que llevar a la práctica de forma cabal y comprometida los mismos derechos y obligaciones, sin distinciones de raza, sexo, nivel socioeconómico, creencia religiosa, ni ninguna otra. Los derechos de cada persona están limitados únicamente por los derechos de los demás y por las justas exigencias del bien común. Asumamos el reto.

VIDEOS:








AUDIO:



REFERENCIAS:


-Merayo, A. (2009), La radio en Iberoamérica evolución, diagnóstico y prospectiva, Sevilla. Comunicación social. Recuperado de: https://books.google.com.pe/books?id=nqThvNpb2YoC&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false


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GLOBALIZACIÓN, MEDIOS Y CULTURA


RESUMEN:
Una nueva era nos engloba, y ésta es en definitiva la era del acceso junto a las nuevas tecnologías de información y comunicación que trae consigo la globalización. El constante cambio en que vivimos,  hace una invitación a todos los profesionales de la comunicación a inmiscuirse y conocer de estas nuevas alternativas ya que de estos procesos se crean espacios estratégicos para la emergencia de sujetos sociales e identidades culturales nuevas, esto implica también pasar de una diversidad cultural a una comunicación entre culturas (interculturalidad). Este artículo presenta como los medios son y cómo deben funcionar para contribuir al desarrollo de los ciudadanos en nuestro país conociendo esencialmente su cultura.

PALABRAS CLAVE: comunicación, cultura, desarrollo, medios, interculturalidad, globalización, concentración de medios.

Hoy por hoy, globalización significa depender unos de otros, y esta red de interdependencias requiere múltiples interacciones. “La interacción, una actitud que puede construirse colectiva o individualmente. Es ahí donde se instala lo intercultural”. (De Fontcuberta, 2011).
Fuente


La
interculturalidad se encuentra ligada a dos conceptos unidos indisolublemente: la identidad y la alteridad. No puede existir el uno sin el otro. La identidad expresa la pertenencia de una persona a una colectividad histórico-cultural común con toda la carga simbólica que ambos conceptos contienen. Esa colectividad puede coincidir con el espacio geográfico, pero también puede trascenderlo, incluso rebasar las fronteras de una región o un país.

Hasta hace poco, decir identidad era hablar de raíces, de raigambre, de territorio y de memoria. Pero hoy significa también hablar de redes, de flujos, de migraciones y movilidades. Para comprender la cuestión de identidad es importante percibir su carácter concéntrico. Es entonces conveniente tener en mente algunas de las fuentes que nutren el sentido de la identidad, tales como raza, sexo, edad, lenguaje, cultura, clase, profesión, prestigio o creencias religiosas y políticas. La persona puede sentir una afiliación a cada uno de estos grupos.

Por otra parte la alteridad implica tener conciencia de la existencia del otro y, sobre todo, conocerlo. Sabemos que esa construcción de las imágenes del otro hoy se realiza en gran medida a través de los medios de comunicación, a partir de la difusión de las distintas identidades culturales acerca de las que informan. Por ello deberían ser un espacio no solo de encuentro de dichas identidades sino de un proceso de reconocimiento que hiciese posible la interculturalidad. Es decir, un espacio donde las diferentes culturas pudiesen identificarse, reconocerse, aceptarse y establecer relaciones. Pero la realidad es diferente.

El proceso de globalización es un fenómeno social total que para existir debe localizarse y enraizarse en las prácticas  cotidianas de las personas, por ello tiene que estar ligada a la cultura  y esta es considerada como el conjunto de los rasgos distintivos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social y que abarca, además de las artes y las letras,los modos de vida, las maneras de vivir juntos, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias" (UNESCO, 2002)


Nos guste o no, actualmente vivimos en un constante cambio social, político, económico, tecnológico, cultural, y por qué no decirlo comunicacional. Hoy en día las formas de interacción y mediación social a través de Internet llevan a considerar los conceptos de comunicación y de diversidad cultural e intercultural como oportunidad para transformar las practicas comunicativas ya que las plataformas digitales te abren escenarios y generan espacios  en el que puedes profundizar nuevas temáticas, crear estrategias de participación, establecer ciudadanías activas y,  más,  ya que el sistema te ofrece un carácter democrático y participativo (libertad de expresión).


 Ahora bien  los medios de comunicación y las tecnologías de información se convierten en productores y vehículos de la mundialización de imaginarios vinculados a músicas e imágenes que representan estilos y valores desterritorializados que favorecen de una u otra manera al bagaje cultural de cada individuo, y todo ello depende también del uso que se le da a la tecnología ya que la red está abarrotada de información positiva y negativa, y es aquí donde podemos hacer hincapié en la frase de que no todo lo abundante es sinónimo de calidad.
Y es que la globalización cultural parte desde los medios, porque queramos o no estos influyen en nuestra forma de vida, moldean nuestros gustos y tendencias, construyen las agendas de los temas que discutimos a diario y hasta han llegado a cambiar la forma de gobernar y hacer política. En este ámbito de la relación entre cultura y medios de comunicación, el lugar de la cultura en la sociedad cambia cuando la mediación tecnológica de la comunicación deja de ser instrumental para convertirse en estructural. En efecto, la tecnología se remitiría hoy no a la novedad de algunos aparatos, sino a nuevos modos de percepción, lenguaje y nuevas sensibilidades. Lo que realmente introduce la revolución tecnológica en la sociedad no es tanto una gran cantidad de nuevas maquinarias, sino nuevos modos de relación entre los procesos simbólicos que constituyen lo cultural, y las formas de su producción y distribución, y por lo tanto, la consecuente permeabilidad de las fronteras nacionales de la cultura. 

Todo lo que hemos leído hasta el momento puede sonar fantástico e idealista, ya que nuestra realidad, como lo mencioné en uno de los párrafos anteriores, es otra. Si bien es cierto la globalización, la cultura y la interculturalidad conforman un gran desafío para los medios, estos no están totalmente comprometidos con el rol que representan en la sociedad y el gran poder influyente que generan estos en el día a día de la población, puesto que la mayoría de ellos está ligado a poderes políticos que velan por sus intereses, o están confabulados en contra de los Gobiernos, se deslizan hacia la publicidad y en vez de cooperar en la búsqueda de soluciones ante los diferentes problemas que aquejan a nuestro país se ensañan en profundizar nuestras diferencias. De seguir esto así,  poco a poco el sentido de los medios de estar al servicio de la sociedad quedará nulo.

Es más  ahora con “las nuevas tecnologías electrónicas se facilita el intercambio de las distintas disciplinas y escuelas de pensamiento, pero cada vez más restringen a la gran masa de individuos que no tiene acceso a estos medios. Los grandes capitales multinacionales controlan el desarrollo y la difusión de las expresiones artísticas y culturales. Estos selectos grupos determinan la producción y la distribución de la información;deciden quienes son merecedores de alimentar su espíritu e intelecto y quiénes no”. (Volpe, 2004) La tecnología es una herramienta de gran utilidad pero lamentablemente no todos tienen acceso a ella, estamos en pro de la inclusión sin embargo, las élites selectas son los que tienen la oportunidad de tener este tipo de beneficios mientras que el pueblo queda aislado. Por otro lado cuan diferente sería si cada uno pudiera ser libre de decidir que parte de aquella gran masa heterogénea elegir sin restricciones, respetando de esta manera la igualdad de condiciones.

“Mientras más fuentes de información existen mayor es la capacidad de elección de los ciudadanos” (Alcalá, 2013, p. 65). Con lo anterior mencionado nos aproximamos a una definición que no está ajena a la realidad, estamos hablando de un escenario donde la pluralidad informativa no es un requisito, sino una consecuencia de entender que la diversidad de voces y puntos de vista es lo más óptimo en una sociedad moderna. Los medios son complejos, es cierto, y con esta nueva era existe el riesgo de una concentración cada vez mayor, ya que la globalización en redes podrá permitir la multiplicidad de frecuencias pero esto no garantiza diversidad. En países latinoamericanos la regulación es frágil,los Estados de por sí se han debilitado, y a ello se suma la gran inversión que se requiere para llegar a públicos masivos, lo que dificulta aún más contrarrestar esta concentración de poder mediático. Para que este tridente funcione correctamente: libertad de expresión, democracia y medios de comunicación, indudablemente hay mucho por hacer. 

CONCLUSIÓN:
Por todo lo expuesto, nosotros como comunicadores tenemos un gran reto en esta sociedad, ¿realmente seremos valientes para asumir esta gran responsabilidad? , no seamos más del montón, actuemos de una vez y que no solo quede en palabras, trabajemos promoviendo la cultura, desarrollando la educación, reconociendo nuestra identidad, defendiendo los derechos humanos, con igualdad, respeto, tolerancia, pluralismo, cooperación, corresponsabilidad social y atención a la diversidad, para contribuir con el desarrollo y la integración de nuestro país. Esta vez sí seamos el cambio que queremos ver en el mundo.  Lo que hace a un nuevo comunicador es precisamente esa mezcla, difícil de obtener en una sola persona, el conocimiento de los temas de desarrollo, la experiencia directa de trabajo en las comunidades, la sensibilidad para abordar la interculturalidad, y el conocimiento de los medios y la tecnología de la comunicación. Al equilibrar todos esos elementos, el nuevo comunicador puede concebir e implementar estrategias de comunicación para el cambio social.

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AUDIO:



REFERENCIAS:

-Volpe, F. (2004). Comunicación y cultura en el siglo XXI o La era del acceso. Pensar Iberoamérica: Revista de Cultura. Recuperado de: http://red.pucp.edu.pe/ridei/libros/comunicacion-y-cultura-en-el-siglo-xxi-o-la-era-del-acceso/

-UNESCO. (2002) .Declaración Universal sobre Diversidad Cultural. Una visión, una plataforma conceptual, un semillero de ideas, un paradigma nuevo. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001271/127162s.pdf

-De Fontcuberta, M. (2011). Introducción Interculturalidad: el gran desafío de los medios. Recuperado de: http://www.cuadernos.info/index.php/CDI/article/viewFile/242/235



-Huamán, F. (2014).Debate sobre la concentración de medios en el Perú. Recuperado de: http://congreso.pucp.edu.pe/alaic2014/wp-content/uploads/2013/11/vGT18-Huaman-Becerra.pdf

martes, 31 de octubre de 2017

Creando sonidos

En la siguiente entrada , con mucha imaginación,mi grupo de Taller de Radio, elaboramos efectos de sonidos, usando cosas que uno encuentra en casa, y con un procedimiento sencillo.
Cada uno de estos están ordenados por tipos según su naturaleza, y dejaremos que elementos se usaron y como fue su ejecución
A) Sonidos Naturales: Son aquellos sonidos que podemos percibir en el mismo ambiente, sin necesidad de ser recreada o producida.
En estos ejemplos, se utilizaron los elementos que tienen como título y se captó el sonido que hacían en funcionamiento.
1.Rebote de pelota de tenis y raqueta: Se utilizó una pelota de tenis, una raqueta de madera y una superficie dura, en este caso el piso.


 2. Afilando Cuchillo: Se utilizó un cuchillo y una superficie áspera

3. Cartuchera: Una persona cuando abre una cartuchera en busca de algún útil escolar. Se utilizó una cartuchera con cierre , conteniendo lápices, colores, etc.
4. Encendido de cocina: Desde que se enciende el fósforo, y luego la cocina.Se utilizó lo anteriormente mencionado.
5. Impresora en función: Una impresora con una hoja de papel, imprimiendo en ella.Se utilizó lo ya mencionado.

B) Sonidos de Laboratorio: Son los sonidos que  contienen la acción del hombre , siendo estas producidas o recreadas.
  • Sonidos Realísticos: Son aquellos sonidos que existen, y se logra utilizando otros elementos que al final produzcan el sonido de algo   determinado.
  1. Tormenta: Se usó una bolsa de galleta, una bolsa de plástico. una botella con la tapa agujerada conteniendo agua y un tazón de aluminio. Se empieza a arrugar las bolsas, mientras se vierte el agua de la botella en el tazón.
  2. Viento: Se utilizó solo los soplos de una persona
  3. Pajarito: Este sonido fue hecho con la voz humana.
  4. Serrucho: Se usa el cierre de una mochila y se abre y cierra según se vea conveniente.
  5. Violín con el sonido de suspenso: Este sonido se logra usando una tapa de plástico y un vidrio, en este caso de la ventana. La tapa se frota en el vidrio, con el ritmo de un sonido de suspenso.
  6. Tiempo: Para realizar este sonido, utilizar un anillo en el dedo que uno desee, y frotamos un lapicero con ambas manos.
  7. Fuego: Se utiliza una bolsa de brillo en una mano y en la otra una bolsa normal  que contenga hojas secas, y luego se arrugan ambas al mismo tiempo.
  8. Monitor  cardiaco: Se utilizó un teléfono fijo y presionando las teclas se fue dando ritmo.
  9. Arroyo: En una tina con agua, se empieza a hacer movimientos suaves con las manos.
  10. Hueso roto: Se utiliza fideos gruesos, y tomándolos en un puñado, se rompen a la mitad.
  • Sonidos Ficticios: Son aquellos sonidos que no pueden ser percibidos o que no existen.
  1. Circulación de la sangre: Se usó un tubo de plástico con agua a la mitad, se selló ambos lados, y luego se mueve de un lado a otro de forma suave.
  2. Puñalada: Se introdujo un cuchillo a una naranja.
  3. Estómago: En una tina con agua sumergir la cabeza y hacer burbujas con la boca.
  4. Universo: Se utiliza un micrófono y se empieza a soplar varias veces.
  5. Neuronas: Se coloca un disco en una grabadora y se enciende haciéndolo girar , por tiempos cortos.

sábado, 7 de octubre de 2017

RADIO PARA EL DESARROLLO

Te has preguntado alguna vez ¿Qué sería de los seres humanos si le quitamos el sentido auditivo? ¿te imaginas vivir en un mundo sin sonido alguno? No quiero ni imaginarlo. Solo observando imágenes caeríamos en una profunda monotonía, ya que somos nosotros a través de una previa construcción acústica quienes le atribuimos valor, sentido y sonido a las cosas. Sería aterrador vivir en un espacio donde las hojas caigan y no podamos distinguirlo con la caída de un árbol, ¿Entienden a lo que me refiero? Todo absolutamente todo tiene un sonido distinto. Ahora bien, siéntate un momento enciende tu radio y cierra los ojos, es increíble lo que pasará por tu mente y es que en cuestión de segundos estas vibraciones son las que despiertan tu imaginación, te trasladan a otro mundo donde tú eres el protagonista del cambio, esa voz que construye palabras entra por un pequeño orificio, que no es más que el sentido auditivo, por donde traspasa el mensaje y es capaz de despertar sentimientos, emociones y pasiones que no quedan ahí, al contrario, continúan un camino arduo, cansado, pero que al final permite el desarrollo de la persona. Y es que es así como este aparatito, que hoy en día pasa hasta desapercibido en nuestros hogares, logra introducirse de manera muy intensa y silenciosa en la mente de las personas. Cierto es que la radio acompaña, informa, educa, entretiene, persuade, vende (cuando hablamos de publicidad), pero si esto queda ahí, no llegamos a la esencia de radio, pues si nos quedamos con eso, estamos sólo a mitad del camino, pero entonces ¿Qué falta? se preguntarán algunos, pues una cosa sencilla pero compleja a la vez, involucrarse con las audiencias, conocer las necesidades de la misma y sensibilizarlas. No solo llenarlas de información, lo que necesitamos es comunicación, reacción. Una radio que mueva y conmueva. Al utilizar estos términos estamos aproximándonos a un concepto más profundo, hablamos ya de una Radio comunitaria, donde el medio está al servicio de la ciudadanía, y está listo para percibir distintos panoramas de la vida, así como también contribuir en el desarrollo y el mejoramiento de la sociedad.


En la actualidad encontramos a una audiencia que se involucra siempre y cuando sienta que está familiarizada con el medio, por ello ahora la radio puede concentrarse en su lenguaje más específico, el de los sentimientos y en su carácter de compañía. "La radio no es celosa de su público, como la televisión y la prensa, no la quiere para ella sola. La radio sabe que la gente tiene mil cosas qué hacer y otras mil en qué pensar. Ella está ahí, al lado de quien la llame, siempre disponible, nunca absorbente. Ningún medio de comunicación es más generoso que la radio". Muchos pensarán que comunicar por radio es tarea fácil, pero no es así, puesto que, si no logras conmover, impactar y emocionar a tu audiencia, no vas a lograr ningún cambio en ella. Esto es un trabajo difícil, tratar de llegar y tocar a las personas dentro de sus más íntimos momentos, significa despertar a todos los sentidos y abrir la imaginación con el simple hecho de mezclar efectivamente sonidos, música, ligeros cambios de voz, utilizando palabras que describan la realidad, y es que en la radio no solo se trata de hacer ver a los ciegos sino de hacer oler sin nariz, acariciar sin manos y saborear a la distancia.

En el camino surgirán una serie de inconvenientes, uno de ellos es el ruido ya sea de carácter físico, cuando hablamos de las cuerdas vocales del locutor, de carácter técnico, haciendo referencia a los equipos radiales, o cultural, que puede llegar a ser el más complicado ya que se trata de significado y sentido del mensaje, para ello debemos recordar que en el mundo existen más de tres mil quinientos idiomas sin contar dialectos ni jergas, por ende para que el mensaje sea claro y sencillo tanto emisor como receptor tienen que compartir el mismo código. Y también debemos tener en cuenta que el sentido de las cosas las pone el sujeto, mas no el mensaje. De esta manera se estará construyendo una sintonía cultural, en donde la persona no desconoce de lo que se habla sino al contrario decodifica y lo interioriza.

En la radio se refleja la vida, por ello se construye a través de la voz humana, la voz de la naturaleza y la voz del corazón, estos tres pilares son la base del lenguaje radiofónico, ya que permite escuchar a lo que nos rodea: ruidos, cánticos y palabras. Estas últimas tienen que ser sencillas, fáciles de comprender, lo que la gente use en su quehacer diario, porque de qué sirve utilizar palabras rebuscadas si nadie va a comprender lo que dices, por ello tenemos que mantener este criterio: que la radio hable como habla su gente.

“La radio podría ser el sistema de comunicación pública más maravilloso que se pueda imaginar… si fuera capaz, no solo de transmitir, sino también de recibir,permitiendo así que el oyente, además de escuchar, hable”.  Con esta frase trasladémonos hasta hace quinientos años atrás donde los colonizadores nos tildaban de inferiores, cuando prohibieron nuestra lengua inca y de esta manera nos reducían a mudos receptores de sus discursos, ya que el silencio era su mejor arma para dividir y deshumanizar. Con el pasar del tiempo la palabra se devolvió al pueblo y se desarrollaron un conjunto de estaciones privadas, eclesiásticas, universitarias y de pueblos indígenas, que poco después en gran parte del mundo la mayoría de estaciones se entremezclaron y cambiaron (dando pie al surgimiento de radios comerciales y estatales), y en vez de comprometer a la audiencia optaron por ampliar su público, realizando una programación insípida, con un enfoque sensacionalista. Este poco de historia no deja muy bien parada a la Radio, pero no nos angustiemos que aún queda una esperanza, aún hay una radio de la que no hemos hablado y esta es "una radio hecha por la gente, acerca de la gente y para la gente", estamos hablando aquí ya de una radio comprometida con el desarrollo de su comunidad, y que apuesta por un cambio político y cultural, encontrando en la radio un medio que satisfaga sus necesidades y que les permita expresarse y también escuchar, porque el pueblo no es mudo, ellos saben mucho mejor que nosotros lo que quieren y necesitan, y que mejor que brindarles el medio para que estos se empoderen y fijen una construcción de ciudadanía, que hace referencia al respeto profundo que merece todo individuo por el simple hecho de serlo, porque ciudadanos somos todos y todas sin discriminación alguna, con ejercicio de poder y es pasar de simples pobladores con cédula, a persona que participan activamente del desarrollo de su país.

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La radios comunitarias también son conocidas como populares, alternativas, ciudadanas y participativas, son fácilmente reconocidas por el trabajo que desarrollan, se identifican por sus objetivos políticos de transformación social que va en busca de un sistema justo, garantizando el ejercicio del derecho humano a la libertad de expresión y la comunicación; o sea, transmite una programación de interés social vinculada a la realidad local, no tiene fines lucrativos, contribuye a ampliar la ciudadanía, a democratizar la información, a mejorar la educación informal y el nivel cultural de los receptores sobre temas directamente relacionados con sus vidas. Pero ¿Qué es lo que hace comunitaria a una radio comunitaria? Tal vez pensemos que, por el hecho de tener esta palabrita comunitaria, la definamos como pueblos rurales o algo pequeño territorialmente limitado, en efecto no es así, radio local no equivale a radio comunitaria, esta no se define por los territorios que cubren, sino por los intereses que se apuestan, ya que, tanto en la gran capital como en un caserío marginado, las radios comunitarias pueden desarrollarse porque donde hay gente puede y debe haber comunidad. Tampoco está determinada por las frecuencias, ni por las licencias (refiriéndonos al marco legal y políticas de Estado que contribuyen a la sostenibilidad institucional), que por cierto son otorgadas a quien ofrezca más dinero por ellas, como si la libertad de expresión fuese una subasta. Ni está determinada por la propiedad del medio (cualquiera sea la propiedad, lo indispensable es que sea independiente y no vocero de un partido político, que el dinero no condicione a la libertad de expresión y que la programación sea democrática y democratizadora), y qué pasa con la publicidad acaso las radios comunitarias no la pasan, existen alternativas para que la radio pueda obtener ingresos como tener una colaboración de una agencia de cooperación internacional, promoviendo proyectos de prevención y participación ciudadana de gobiernos y municipios, hasta la misma audiencia sintiéndose identificada y que tan útil les resulte la radio pueden aportar y de esta manera la posibilidad de generar ingresos no se agota (sostenibilidad económica).

Para Rafael Rocangliolo existen tres lógicas de funcionamiento de los medios: la primera es rentabilidad económica, propia de medios comerciales (con fines de lucro), la rentabilidad política, que presiden los medios estatales (propaganda al gobierno de turno) y la tercera es la rentabilidad sociocultural, por lo que se distinguen los medios comunitarios y es que en la radio comunitaria encontramos la característica innegociable de estos proyectos: el servicio a la comunidad y los objetivos sociales por los que se lucha, esto es la esencia de lo comunitario: si el amor nos hace humanos, son las personas las que hacen comunitaria una radio, y el desarrollo de la misma, defendiendo nuestros derechos, y nuestra diversidad cultural,  puesto que el fin será el mejoramiento de la sociedad a través de la comunicación mediante un aparatito conocido como, radio.

Cualquier radio puede contribuir al desarrollo social y local, pero las radios comunitarias tienen un potencial especial, porque la responsabilidad social que poseen se basa en la mejora de las condiciones de existencia y de conocimientos de los miembros de una comunidad; es decir haciendo prevalecer sus derechos y deberes como sociedad ante un Estado que poco o nada le importa que la población se defienda y conozca acerca de ello. Estas radios comunitarias están basadas en la participación activa de los ciudadanos, concediéndoles espacios para la difusión de programas producidos autónomamente por ellos y de organizaciones colectivas de la localidad, dando paso a despertar la creatividad popular y a una construcción única de ciudadanía. Nada nos humaniza más que el diálogo, por ello que la gente hable y se manifieste en nuestras radios es el eje fundamental para construir el cambio, no nos dejemos limitar por las barreras que nos ponen los Gobiernos. Motivándonos unos a otros, tomemos de una vez por todas las riendas de nuestro desarrollo, como buenos comunicadores que seremos pongámonos al servicio de la comunidad utilizando un medio que fue, que es y seguirá siendo de gran influencia sobre las personas, la radio.

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